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Gobierno de Zaragoza aprueba el Mapa estratégico de ruido de la ciudad

El Gobierno de Zaragoza ha aprobado hoy de manera definitiva el Mapa Estratégico del Ruido de la ciudad, que incluye el del aeropuerto, y el Plan de Acción de lucha contra la contaminación acústica que lleva asociado, y que tiene como objetivo reducir las emisiones para el año 2015.

Según ha explicado en el vicealcalde de Zaragoza, el ruido será a partir de ahora un elemento más a tener en cuenta en el diseño de la ciudad, junto con la reducción de las molestias en las zonas sensibles y la necesidad de preservar las áreas tranquilas.

El Plan de Acción acompaña al Mapa del Ruido y es una obligación de las normas europeas, traspuestas a las nacionales.

Así, se han realizado estudios de vulnerabilidad en diez futuros desarrollos de la ciudad para prever los puntos de sobreexposición y poder adoptar medidas previas a la construcción de edificios, que hagan que el impacto esté controlado.

Estas zonas son: Delicias, Santa Isabel, Miralbueno, Margen Izquierda, Casetas, Venta del Olivar, San José – Las Fuentes, Torrecilla de Valmadrid – La Cartuja Baja y San Gregorio.

Para paliar los efectos en zonas ya definidas, el Ayuntamiento utiliza medidas correctoras como la colocación de fuentes ornamentales en entornos de más exposición que ayudan a enmascarar los sonidos no deseados y a aportar elementos visuales más amables.

El urbanismo aporta otro tipo de soluciones, como las derivadas de la orientación de las fachadas de los edificios de nueva planta, que se colocan de espaldas a los focos de ruido, o la configuración de las manzanas de edificios, con vías colectoras de tráfico perimetrales, que permiten un cierto sosiego en el interior de las mismas, como el modelo constructivo del Actur.

Gimeno ha precisado que la gran acción municipal que va a incidir de manera directa en la disminución de la contaminación acústica en la ciudad es el Plan de Movilidad Sostenible, que apuesta por sistemas alternativos de transporte y por medios públicos de gran capacidad.

Así, se calcula que el tranvía podrá reducir en 4 decibelios (db) el ruido en determinadas zonas de la ciudad (para reducir uno hay que retirar un 20 por ciento de vehículos de la vía pública y bajar tres supone eliminar un 50 por ciento de tráfico).

El Mapa del ruido de Zaragoza pone de manifiesto que el tráfico es el principal foco de contaminación acústica de la ciudad a gran distancia de las molestias que provoca el ferrocarril o la industria y corrobora que los puntos en los que se concentra están en el entorno de los corredores de las carreteras de acceso y en las principales vías urbanas.

Aunque el 79 por ciento de la población de la ciudad no tiene problemas de exposición al ruido de manera permanente, es preciso abordar las situaciones que exponen a los ciudadanos a más niveles de los deseados, que se expresan en 55 db por la noche y 65 db por el día.

Se calcula que un 21 por ciento puede superar en algún grado ese límite en la fachada de su edificio y, de ellos, un 1,39 por ciento se sitúa 10 db por encima de la medida ideal, por lo que se van a desarrollar acciones de manera prioritaria para reducir esos niveles.

Este índice de población se reparte entre un territorio geográfico que representa el 21 por ciento del término municipal, el 14,7 por ciento del cual corresponde a carreteras de acceso a la ciudad; un 6,6 por ciento a calles urbanas; un 1,6 por ciento al entorno de vías férreas y un 0,3 por ciento a la industria.

El Mapa del Ruido evalúa el que se genera en las calles, en las carreteras, por el ferrocarril y por la industria, y configura un resultado único.

También analiza la metodología de estudio el ruido de aeronaves, para lo que la ciudad está realizando gestiones de alto nivel con el Ministerio de Defensa para minimizar, en todo lo posible, las molestias producidas por la actividad de la Base Aérea, que, por ley, queda fuera del ámbito normativo del Mapa del Ruido de Zaragoza.

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